La Tierra del Dragón

Pronto hará ya un año de la publicación de Nicho de Reyes, primer volumen de la saga de La Tierra del Dragón. Y en poco tiempo aparecerá su segundo volumen:El Último Dragón.

Que una editorial pequeña apueste por un autor novel denota una valentía digna de elogio y una gran confianza en su trabajo. Que además, su apuesta implique la publicación de dos tetralogías de un género con un público tan acotado como la épica fantastica, y lo haga sin reparar en medios y ofreciendo una edición cuidada y atractiva con ilustraciones a cargo de un artista de la talla de Manuel Calderón es prácticamente un milagro.

Los resultados no podían ser más favorables. Tobías Grumm, alter ego de David Mateo, ha colocado su obra en la posición octava de los más vendidos del 2005 en Cyberdark, codeándose con George R.R. Martin, Andrzej Sapkowski o C.S.Lewis y ha recibido el apoyo de buena parte de la crítica especializada, que no ha dudado en ensalzar el carácter adulto de la obra, con un tono erótico y violento que huye de los estereotipos más infantiloides del género, sin renunciar a sus constantes y señas de indentidad.

La aventura continuará muy pronto en El útimo Dragón

Egocentrismo

Nací el 26 de Enero de 1972 en Barcelona porque había que hacerlo en algún sitio. Pero desde la tierna edad de 1 añito resido en Reus por lo que ni se os ocurra preguntarme por alguna calle de mi ciudad natal.
Tras vegetar en la facultad de Empresariales sin mucho éxito me licencié en Filología Inglesa a base de cafés en los bares y de muchas horas sobre la hierba del campus.
Mis ocupaciones han sido de lo más variadas: desde pollero (11 años currando fines de semana y fiestas de guardar) a librero (2 días), pasando por un par de fábricas en verano, dos cursos y medio en una academia de Inglés o traductor (2 de ellas). En la actualidad ejerzo de Webmaster en una empresa de Tarragona. Un trabajo de lo más interesante pues se realiza sentado y suele dejarte los fines de semana libres.
Llevo toda la vida leyendo y media escribiendo, aunque esto último nadie lo diría.

Un comienzo

Ya hemos arrancado y arrugado la primera hoja del cuaderno. Ya hemos garabateado las primeras líneas con letra apretada y tortuosa. Ya hemos eliminado el miedo escénico a la novedad, a la frialdad del papel en blanco. Ya somos libres para comenzar.