Este es el relato que presenté al Tierra de Leyendas VI de Sedice y con el que quedé en novena posición. Si todo va bien, aunque de momento no hay nada confirmado, será publicado en una antología que incluirá a los cuarenta mejor clasificados de entre los setenta y seis que se presentaron a concurso. Leer «Alyna».
Archivo de la categoría: Nudo de piedras (2006-2012)
Ilustración/relato (3): «Revelación»
Y seguimos con el juego Ilustración/relato, escribiendo relatos tomando como inspiración una ilustración de David M Rus. A partir de ahora con el interés añadido de que Nubian Singer también escribirá un texto a partir de la misma imagen. Aquí tenéis su ingeniosa versión de los hechos: Leer «Diálogos».
Revelación
Aka cruzó los límites del territorio de su tribu en busca de una respuesta.
Los ancianos le habían reprendido por su idea de afilar piedras con sílex y utilizarlas contra los Mocha. Le dijeron que aquello era una aberración contra natura y que el Padre-que-les-creó se pondría furioso si la llevaban a la práctica. Aka se defendió apelando a las garras de oso que sus enemigos utilizaban para exterminarles, pero los ancianos no atendieron sus palabras y lo despacharon con un tajante «no es lo mismo». Aka estaba seguro de que aquella idea podía darles una oportunidad de sobrevivir y, dispuesto a demostrar que contaba con el beneplácito del Padre-que-les-protegía, partió más allá de la cordillera.
El tercer día de marcha lo vio.
Era un ser pequeño, de tórax esbelto, ojos grandes y largas antenas, cubierto por un delgado caparazón del cual el sol de la mañana arrancaba vivos destellos esmeraldas. Aka le tendió la mano y él aceptó la invitación encaramándose a su dedo índice. Fue entonces cuando pudiendo contemplar la criatura con más detalle, Aka observó maravillado sus dos extremidades superiores. Su último tramo era una réplica exacta de las dos dagas de piedra que él había tallado.
A su regreso, los ancianos acogieron con gran asombro el descubrimiento y de inmediato ordenaron a todos los miembros de la tribu que aprendieran la técnica de afilado de Aka. En pocos días los últimos supervivientes de los Mocha acudieron a su poblado pidiendo de rodillas que les permitieran pasar a formar parte de los suyos.
A partir de entonces Aka fue considerado el hombre más sabio y respetado del poblado y antes del deshielo fue nombrado jefe de los Campa. De la misma forma, aquella revelación hizo que la tribu dejara de lado al Padre-que-todo-lo-veía y pasara a venerar a Campamocha, que fue el nombre que le dieron a aquel pequeño ser verde.
A su imagen y semejanza inventaron la azada y también el hacha. Gracias a ambos los frutos de la caza y la recolección resultaron más abundantes que nunca. Los Campa pronto fueron la tribu más poderosa del valle y no tardaron en convertirse en la única al derrotar a sus rivales y fusionarse con sus supervivientes.
Con el paso del tiempo el clan devino una numerosa comunidad matriarcal dirigida por la esposa del difunto Aka. Cuentan que él fue el primero en morir decapitado al engendrar a su único hijo.
Reseña de «Sang d’Ornalah» en La Biblioteca del Kraken
Ya ha aparecido en La Biblioteca del Kraken la reseña del segundo número de la edición catalana de Miasma que incluye todos los finalistas del I premio Miasma de relatos de ciencia-ficción y terror.
Acerca de «Sang d’Ornalah», Eloi puig comenta:
«…También tengo que decir que coincido esta vez con el jurado.Éste es un cuento que mezcla la fantasía con la historia, el terror sutil con el horror más crudo. Es una historia de vampiros explicada a través de diferentes personajes y del propio narrador, de manera que encontramos puntos de vista diferentes del problema y una prosa fluida tanto cuando se expresa en primera como en tercera persona. Da la sensación que el autor haya querido meter una historia más amplia en las pocas páginas del relato. Creo que el argumento tiene bastantes elementos interesantes (vampiros, investigación medieval, guerras, diferentes percepciones de la religión etc…) como para llegar a ser una narración más larga, quizás una novela corta. Al querer condensarlo en un relato creo que la estructura se resiente. En definitiva, sin embargo, un cuento ameno de leer pero que te deja con la desazón de que podría dar más de sí si tuviera un mayor desarrollo. Desde aquí animo al autor a probarlo.-+
Podéis leer la reseña completa aquí.