Archivo de la categoría: Nudo de piedras (2006-2012)

A los amigos que han partido, a los que siguen ahí

Cut here (2001) The Cure

«¡Así que volvemos a encontrarnos!» y ofrezco mi mano
con flema británica.
Y tú me miras y yo comprendo.
Sí, reconozco esa expresión.
«Tres largos años… y tu hombre favorito…
¿Es esa forma de saludar?»
Y me abrazas… como si nunca me fueras a soltar.

«Oh, venga, vamos a tomar algo.
Sentémonos y charlemos un rato…»
«¡Ojalá pudiera! Pero ahora no tengo tiempo…»
Y cuando miro atrás mientras me voy
veo tu mirada de despedida.
Todavía la recuerdo en tus ojos.

Tan mareado, Señor Ocupado, demasiado como para hablar con Billy.
Hay muchas cosas idiotas y superficiales que hacer primero.
En un minuto, pronto, tal vez la próxima vez, hagámoslo en junio.
Hasta luego… no siempre llega.

Es tan duro pensar «Esto va a terminar algún día
y ésta podría ser la última.
Tengo que volver a un concierto tuyo.
Y yo tengo que venir a verte bailar».
Porque es duro pensar:
«nunca volveré a tener otra oportunidad
de abrazarte… de abrazarte…»

Flemático Señor Idiota, demasiado ocupado para hablar con Billy.
Todos los asuntos apremiantes y banales deben ser atendidos.
En un segundo, espera, todo a su tiempo, no tardará.
Hasta luego…

Debería haberme parado a pensar, debería haber encontrado tiempo,
podría haber tomado esa copa, podría haber charlado un rato,
hubiera sido lo correcto, lo hubiera hecho por nosotros.
Pero no lo hice, y ahora ya es demasiado tarde.
Se acabó… se acabó
y tú ya no estás.

Te echo tanto, tanto, tanto
tanto, tanto, te echo tantísimo de menos.

Pero cuántas veces puedo irme y desear «si hubiera…».
Pero cuántas veces puedo hablar así y desear «si hubiera…».
Sigo cometiendo el mismo error.
Sigo sufriendo el mismo dolor en el corazón.
Deseo «si hubiera…».

Pero «si hubiera…»
es un deseo tardío.

Reseña de La Luna dormida en Sedice

V+?ctor Mart+?nez, administrador de Sedice, me ha sorprendido con una reseña inesperada de La Luna dormida; inesperada no tanto por positiva, que lo es, sino por el punto de partida que utiliza para analizar la novela. Víctor invita de forma directa y sin tapujos a darle una oportunidad al libro partiendo del peor escenario posible: pocas ganas de leer y la pereza que pueda provocar en cualquier lector adulto afrontar una obra que equívocamente se cree destinada a un público juvenil. Estoy convencido de que los renglones de Víctor empujarán a más de uno a la lectura del texto, e incluso tal vez anime a alguno a revisitarlo.

Leer reseña de La Luna dormida en Sedice.

Columna en Sedice: Propósitos de año nuevo

Volver a empezarY una vez más el contador a cero. No son pocos los que aprovechan la tesitura para resetear también varios aspectos de su vida: gimnasios, dietas adelgazantes, terapias anti-tabaco, visitas al dentista, trámites burocráticos, llamadas a amistades y conocidos eternamente postergadas, cambios de empleo… estas y mil historias más que una vez y otra nos han vencido gracias a la ayuda inestimable de la pereza vuelven a asomar las orejas con la llegada de enero. Para bien o para mal la sangre nunca llega al río y es sólo cuestión de semanas que terminemos decidiendo que el 2009 resultará mucho más apropiado para llevar a cabo la mayoría de ellas.
Que tengáis una salida y entrada de año cojonudas, digna antesala de lo que está por venir.

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