Friki en Acantilados de papel

Francisco Javier Illán Vivas, incansable promotor literario y autor de la saga épica La cólera de Nébulos, publica en su blog y en la sección cultural en el periódico digital Vegamediapress, una reseña de Friki.

No sé si será por la edad, o por que con el paso del tiempo y las lecturas que se acumulan sobre mis espaldas, me es tan agradable leer un libro de literatura infantil, donde todos es tan sencillo que siento sana envidia de aquellos escritores y escritoras que encuentran las palabras justas, la aventura apropiada para las jóvenes mentes que se adentran en la lectura.

Leer reseña de Friki en Acantilados de papel.

«Especie en extinción» en Bem on Line

sunflowersSiempre hay escritos a los que uno les tiene especial aprecio. Sin duda alguna, este es uno de ellos. Por un lado recupera un micorelato corto que escribí hace ya muchos años inspirado por las primeras frases del «Everyday is like sunday» de Morrissey. Nació al poco de tener el carnet de conducir y mi primer coche, un Seat Ibiza negro, con el que escapé a Rajadell a pasar unos días escribiendo. Olvidaos de portátiles, por aquel entonces yo tenía un Amiga 500, ligero por el lado de la torre, —no tenía—, pesadísimo por el lado del monitor, —a lo televisión de 15 pulgadas. Utilizaba un procesador de texto llamado Appetizer, graciosísimo pues reproducía el sonido del repiqueteo sobre el papel de una máquina de escribir y el «cling» de final de línea. A falta de disco duro grababa los archivos en disquetes de 3,5 lo cuales tenían cierta tendencia a joderse y a llevarse por delante todo su contenido. El microrelato que os contaba corrió esta suerte. Lo reescribí, pero fui incapaz de que quedara igual, de que expresara lo mismo en poquísimas líneas. De hecho, lo terminé alargando hasta la página o página y media, añadiendo una trama. El original, el que perdí, es el espíritu del que intenté recuperar en un fragmento de este relato.
  El otro elemento que hace especial este escrito es el momento en el que lo perpetré. Fue al poco de dejar mi trabajo como webmaster y lanzarme a cubrir una sustitución en la antigua biblioteca de Letras de la Universidad de Tarragona. La misma en la que algunos años antes había estudiado filología inglesa. El viejo edifico me ofrecía cobijo por última vez, antes de que nos desplazáramos al emplazamiento que ya ocupamos en la actualidad, en un nuevo campus. Creo que el tono crepuscular del escrito refleja bastante bien aquel momento. Un tiempo de cierta incertidumbre, en el que ilusión y nostalgia se mezclaban de forma extraña; una época de cambios que recuerdo con especial cariño, pues a la larga no han podido ser más positivos.
  Batallitas a parte, el texto ha sido ilustrado para la ocasión por Juan Antonio Fernández Madrigal, artesano de las letras y los trazos, con acierto y arte incuestionables.
Leer «Especie en extinción» en Bem on Line. (El portal da problemas con la altura de las capas en Explorer 8, para su correcta visualización os recomiendo Firefox o similar).

Agradecido

Las casualidades existen y Internet es un pañuelo. Joe, el encantador de palabras, y Mariko, sirenita inquieta que habita en el Támesis victoriano, han coincidido en concederle a este blog el mismo premio de forma casi sincronizada. Verónica, conjuradora de imágenes que habitan al otro lado del espejo, también tenía la intención, pero se le han adelantado. No sé si la mencionada coincidencia implica que se anulen mutuamente, pero es que eso es lo de menos. Lo importante es agradecerles la deferencia y sobretodo el que día tras día se pasen por estos lares a echar un vistazo y a dejar sus siempre jugosos comentarios. Evidentemente esto es extrapolable al resto de pobladores de este pedregal. Ellos saben bien quiénes son y cuánto les agradezo la vida que aportan a este rincón virtual. No diré nombres pues es la mejor manera de dejarse alguno. Del mismo modo, me quedaría corto nominando a cinco bitácoras para dicho premio. Cualquiera de las que consta en los enlaces de este blog lo merecería. Al fin y al cabo por eso están ahí.
Lo dicho. Muchas, muchísimas gracias.

Editando: Se me olvidaba citar cinco cosas que me gusta hacer.

—Perderme en un libro.
—Llenar de historias una pantalla en blanco.
—Disfrutar de una buena cerveza en mejor compañía.
—Comer (llamadme prosaico)
—Aprender a patinar (A ver si algún día cambio el verbo).