La carretera (The road)

Modélica adaptación sin concesiones a la platea, para que nos entendamos la antítesis de «Soy leyenda», que consigue transmitir toda la desazón del original literario. En una Tierra devastada, donde los débiles se han convertido en alimento para los fuertes, un padre lucha por la supervivencia de su hijo y por inculcarle unos valores de respeto al prójimo en un viaje a ninguna parte. Se le puede achacar, siendo muy quisquillosos, que se hayan cargado las tintas emotivas algunas décimas en el final, pero no traiciona el mensaje del libro. De hecho, he releído el párrafo y he constatado que es más similar de lo que yo recordaba.

Cuatro años de piedras

cuatro años de piedrasEl tiempo vuela cuando se está en buena compañía. Un año más se ha escurrido y como cada ocho de febrero toca hacer balance de lo sucedido.
En el debe destaca el descenso significativo tanto en el número de visitantes únicos: 14.490, 3.766 menos que el año pasado, como de páginas cargadas: 25.464, 4.710 menos que en el 2009. En el haber hay que apuntar que vuestros comentarios se han doblado respecto al año anterior. Han sido, sin contar los propios, 317. 159 más que en el 2009. También hay balance positivo en las suscripciones CSS: 39 de media en enero de 2010, 14 de incremento respecto al mismo mes del año pasado, y 18 de media global, un incremento de 6 suscriptores respecto a la cifra que marcaba el año pasado.
Lo que se mantiene constante es mi pereza recalcitrante. A lo largo del 2009 he escrito 69 entradas, una más que en el 2009, lo que hace una media de entrada nueva cada 5,28 días.
Decía que el tiempo vuela cuando se está en buena compañía y, más allá del tópico, buena prueba de ello es lo rápido que ha desfilado este 2009. El año en el que he publicado mi primera novela en papel, en el que he ejercido de jurado literario por vez primera y en el que tuve el placer de pasear por las empinadas calles de Lisboa. El tiempo vuela cuando se está en buena compañía, y la verdad es que no se me ocurre ninguna mejor que la vuestra. Muchas gracias.

Evaluando

Sumido, como el resto del jurado, en la lectura y evaluación de los relatos presentados al Ovelles Elèctriques II, 159 entre catalán y castellano nada menos, siempre resulta un estímulo saber que la primera vez no lo hicimos mal del todo. El ganador, Rubén debe morir de Sergio Macías García, y el segundo clasificado, Humedades, de Felipe Martínez de Anguita d’Huart, figuran entre los flamantes finalistas de III Premio Internacional de las Editoriales Electrónicas 2009, que se fallará el 1 de mayo. Si todavía no los conocéis os invito a hacerlo. Merece la pena.

Leer Rubén debe morir de Sergio Macías García.

Leer Humedades de Felipe Martínez de Anguita d’Huart.