Commodore 64’s Swoop

Swoop portadaMentiría si dijera que recuerdo cómo cayó en mis manos. Supongo que lo compré en la tienda de informática donde solía ir los sábados a curiosear qué novedades de las anunciadas en Micromanía habían llegado hasta mi ciudad. No encontré ninguna reseña de este juego entre sus páginas, o al menos no recuerdo que se le diera especial relevancia. Sin embargo bastaron los pantallazos del reverso del casete para que su estética Space invaders me convenciera para invertir en él mis exiguos ahorros.
Creo que nunca jamás he vuelto a viciarme tanto a un arcade como a aquel Swoop para Commodore 64, todavía hoy, más de veinte años después de que Micro Power lo sacara al mercado en aquel ya lejano 1984 -su programador fue un tal David Elliot-, resulta un matamarcianos terriblemente adictivo gracias a la rapidez y quiebros de las habilidosas águilas mutantes que no dejan de avalanzarse sobre nuestra nave, expuesta a una lluvia de ráfagas láser.

Os dejo un link a un fichero de 1’64 MG que incluye el CSS64, emulador de Commodore 64, con el ROM del juego incluido. He añadido unas sencillas instrucciones para que podáis jugar en vuestros PC sin ningún tipo de dificultad.
Descargar Fichero (emulador C64 + Swoop).

Para cualquier duda o problema podéis dejar un comentario aquí mismo.

Estoy seguro que todos aquellos que se aventuren a darle una oportunidad quedarán realmente sorprendidos de lo adictivo que puede llegar a resultar este shoot’em up. Los piques entre mi hermano y yo por hacernos con la máxima puntuación fueron de agárrate y no te menees.

pantalla Swoop

Cuentos brevísimos 2

Remito a los despistadillos al post donde explicaba de qué va esto.

caldero de oroTema: arco iris.
La niña con sobrepeso todo trenzas y ojos azules, vestidito azul con volantitos y zapatitos de charol lleg canturreando una cursi canción.
El gnomo la miró irritado desde el tocón sobre el que estaba sentado, mientras aspiraba otra bocanada de la artesanal pipa que sostenía con su mano derecha.
—Señor bajito, ¿es aquí el final del arco iris? —le preguntó la niña con su voz chillona. Antes de responderle, el gnomo aún aspiró dos veces más arrancando volutas de humo de la pipa. Terminó señalando con un parco gesto el cartel de su derecha que rezaba: FINAL DEL ARCO IRIS.
Por toda respuesta la niña empezó a dar saltitos y a soltar grititos histéricos de alegría. Finalmente preguntó:
—¿Y el caldero lleno de monedas de oro? —Sin decir ni mu, el gnomo señaló hastiado el enorme complejo comercial que había a su espalda, coronado por un titánico cartel luminoso: EL CALDERO LLENO DE MONEDAS DE ORO.
Tras otra exhibición de saltitos y sonidos agudos la niña preguntó: —¿Las rebajas empiezan hoy, verdad? —El gnomo asintió con la cabeza.— ¿No sabrá si ya les ha llegado la colección Adolfo Gautier Armani primavera/verano de microtangas?
La simple imagen de aquel mastodonte con el único atuendo de un microtanga bastó para que el pobre gnomo se atragantara con el humo. Cuando la tos cesó logró responder con voz ronca: —Pregunte en información.
—Muchas gracias, señor bajito —le respondió la niña encaminándose hacia el edificio con saltitos tan gráciles como los de un Tiranosaurus Rex bailando una jota.
Ya otra vez en soledad el gnomo añoró los lejanos días en los que la imaginación no precisaba de sponsors.
Tema propuesto: un billete de 100€ partido en dos.

Tema: una pareja rompe su relación el día del fin del mundo.meteorito
La lluvia había dejado en el aire un delicioso aroma de tierra mojada que Clara se detuvo a aspirar cuando salió a la calle con la maleta en la mano. Luego se interno en el parque mientras se encendían las primeras farolas.
Al fin libre.
Harta de pasearle infidelidad tras infidelidad por delante de las narices sin conseguir la menor reacción, había decidido dar ella el primer paso. Ni para eso tenía agallas el muy cretino. ¡Qué diferencia con Norberto! Un hombre de pies a cabeza y con el bolsillo tan lleno como el paquete.
Mientras cruzaba entre parterres y arbolitos empeza a canturrear incapaz de disimular tanta felicidad.
«It’s raining men. Hallelujah it’s raining…»
«Aquí y ahora empieza mi nueva vida», se dijo antes de que el primer fragmento de meteorito le reventara la cabeza.
Tema propuesto: Esa canción de la radio.

Reseñas del TDL V

Estas son las reseñas del Tierra de Leyendas V publicadas hasta el momento, volumen sobre el cual ya os hablaba en este post anterior.
La primera nos llega del teclado de Francisco Javier Illán Vivas y apareció en su sección semanal Acantilados de papel de Vegamedia press.
Reseña.
La segunda es obra de Pily B. desde su página NGC3660 dedicada a la ciencia-ficción y a la fantasía.
Reseña.
La tercera reseña, por orden cronológico, fue la de Pedro Camacho en Sitio de ciencia-ficción.
Reseña.
La última aparecida hasta el momento, y a mi juicio la que mejor refleja el espíritu del grupo de creación literaria TDL en Sedice, y de este libro en particular, la tenéis en el veterano e-zine de fantasía y ciencia-ficción, Aurora Bitzine y viene firmada por Alfonso Tocado.
Reseña.