Archivo de la categoría: Píldoras de cine

Microimpresiones desde la butaca

Moon – Donde viven los monstruos – Lluvia de albóndigas

Moon. El director inglés Duncan Jones demuestra en su ópera prima que menos es más cuando hay una buena historia de ciencia-ficción que contar. Un centro de extracción minera en la luna, un astronauta y un robot, pondría la mano en el fuego que ninguno de los argumentos que os vengan a la cabeza combinando estos elementos es el que la película desgrana. Mejor película, mejor actor (Sam Rockwell), mejor guión y diseño de producción en Sitges 2009.

Donde viven los monstruos. Adaptación del clásico infantil. Propone el acceso al mundo interior de un niño de nueve años en el que los juegos siempre son frenéticos y salvajes, donde las heridas y disputas apenas duelen y se olvidan rápido, y donde la imaginación reina sobre frágiles proyectos y se sostiene sobre una quebradiza capa de credulidad que dura tanto como los participantes de la ilusión quieren. A ratos demasiado profunda para niños, aunque los muñecos harán sus delicias, a ratos demasiado extraña para adultos, como si se estuviera contemplando el recreo de un colegio con normas y juegos desconocidos; el inclasificable Spike Jonze logra dejar la sensación de que el viaje ha merecido la pena.

Lluvia de albóndigas. Nueva película de animación de Sony. El argumento, una máquina que hace que llueva comida sobre un pequeño pueblo de pescadores, sirve para plantear una crítica nada complaciente a la sociedad de consumo y a la tendencia yanqui a exagerar las raciones de comida basura. La aventura desenfrenada y el humor siempre están presentes, después de todo el público infantil es su principal destinatario. La lluvia gastronómica se convierte en un personaje más que permite a sus responsables plantear situaciones de lo más imaginativas.

Avatar 3D

Espectáculo de ejemplar factura y excesivo metraje que deviene una experiencia visual —a ratos demasiado cercana a un videojuego—, ineludible, aunque solo sea para entrever lo que será el futuro de cierto tipo de cine. La historia parte de una premisa estimulante y en distintos momentos consigue emocionar, pero el argumento cede con demasiada frecuencia a lugares comunes, perfila personajes y reacciones arquetípicos y ofrece soluciones simplonas e infantiles, que no le hacen ningún favor a lo que se pretende transmitir. Obras con más guión han sido vapuleadas sin complejos por la crítica

Paranormal Activity – Hazme reír – Adventureland

Paranormal Activity. Una de casa unifamiliar encantada a lo Blair Witch Project. Todas las carencias de esta, y escasos logros, se pueden aplicar aquí. Una cámara, dos actores omnipresentes (salen un total de 6); la casa del director, polvos talco, una ouija y 11.000 dólares de presupuesto dan como resultado una cinta de terror psicológico descafeinada que igual funciona si consigues encontrar algún despistado que se la trague como grabación real.

Hazme reír. Ni logra dar una imagen clara de la vida del humorista de club americano ni cuaja como historia romántica y de amistad. Los monólogos son malísimos. De ser por esta película uno creería que los cómicos yanquis son incapaces de hacer dos chistes seguidos sin alguna alusión sexual de brocha gorda.

Adventureland. Entretenida historia que rememora con nostalgia un verano de trabajo adolescente en un parque temático. Mucho más equilibrada que la infamemente traducida como «Supersalidos» del mismo director. Resulta una sorpresa agradable ver a Kristen Stewart actuando sin que le entren ganas al espectador de que le muerdan la yugular a cada fotograma. Banda sonora de aúpa.