Archivo del Autor: Enric Herce

Life on Mars / Ashes to Ashes

Life on Mars

Cuando todavía colea el debate internetil sobre el final de Lost, en general la palabra que más suena es «decepcionante», otra serie llegaba casi por las mismas fechas a su desenlace. Se trata de la producción británica de la BBC, Ashes to Ashes, que continúa la trama que se iniciara en Life on Mars y la concluye. Cinco temporadas, dos la primera y tres la segunda, con ocho capítulos cada una.
  Si en Life on Mars asistimos al alucinante regreso al Manchester de 1973 del inspector de policía Sam Tyler, después de ser atropellado, en Ashes to ashes es la inspectora Alex Drake quien regresa al Londres de 1981 al recibir un disparo. En ambos casos pasarán a formar parte del equipo del inspector jefe Gene Hunt, impagable Philip Glenister, con algunas variaciones de plantilla, pero en la que se mantienen fijos el rudo y machista Ray Carling (Dean Andrews) y el atolondrado pero inquieto Chris Skelton (Marshall Lancaster). Los episodios de la serie se estructuran alrededor de los distintos casos que surgen en el seno de la brigada, como si de una serie de policías cualquiera se tratara, pero desarrollando al mismo tiempo la trama de ciencia ficción relacionada con el misterioso viaje al pasado de ambos protagonistas y con la oportunidad de atar cabos sueltos de su propia vida que la experiencia les proporciona. De este modo, a medida que se suceden investigaciones que sirven para hacer un fresco de la sociedad inglesa de las dos décadas, se nos van dando pistas acerca de los posibles motivos por los que se ha producido el salto temporal y de los intentos de Sam y Alex por encontrar el modo de regresar a su época.

Ashes to Ashes

  Como no podía ser de otro modo la ambientación es excelente a todos niveles, y la banda sonora, escogida con un buen gusto encomiable, es la guinda del pastel. Sin ir más lejos, los títulos de ambas partes hacen referencia a dos canciones de David Bowie. Otro elemento destacable son los personajes secundarios que arropan a los protagonistas, de una parte a otra no solo se produce el predecible cambio de moda y peinados sino también una apreciable evolución en su forma de actuar y de pensar. Mención a parte merece el inspector jefe Gene Hunt, malhablado, obtuso, de métodos tan rudimentarios como eficientes, un policía a la antigua usanza que conoce mejor que nadie la ley de las calles y con el que las propuestas modernas de investigación y procedimiento de los recién llegados chocarán inevitablemente. Aficionado al pub y a lo coches veloces, un Ford Cortina en los setenta y un Audi Quattro en los 80, el inspector Hunt no solo tendrá que bregar con las nuevas formas de crimen que azotan sus calles, sino también con sus superiores en el cuerpo que a menudo pondrán en tela de juicio la forma de llevar sus asuntos.
  Quienes hayan sufrido la versión española de Life on Mars, aquí La chica de ayer, que no la tomen para nada como referente. Si bien la premisa argumental original era la misma e incluso adaptaron el argumento de algunos capítulos, la versión nacional pronto prefirió centrarse en los aspectos más lacrimógenos y costumbristas de la propuesta, cargando las tintas melodramáticas a lo Cuéntame y terminándola sin pena ni gloria. Ni siquiera el remake americano, con Harvey Keitel a la cabeza, supo estar a la altura.
  Finalizada la serie y con la perspectiva que permite el analizarla como un todo, uno no puede menos que creer a sus guionistas, Matthew Graham y Ashley Pharoah, cuando aseguran que las paredes maestras que sostienen la estructura narrativa estaban bien meditadas desde buen principio y que tenían muy claro a dónde nos querían llevar mucho antes de que se rodara una sola escena. Visionado el último de sus cuarenta episodios, el espectador entiende en qué ha consistido el juego propuesto, le encuentra significado a cada una de sus piezas y sus movimientos; ve que cada ladrillo encaja sin fisuras en el muro levantado, y en consecuencia, empatiza con lo que ha disfrutado y da por bueno el trayecto realizado desde que todo empezara. Aquí no hay lugar para explicaciones forzadas, cabos sin atar, ni decenas de personajes que aparecen y desaparecen sin un papel que los justifique en el drama. Todo cobra sentido y tiene su razón de ser. Ficción de la buena. Advertir, como posible efecto secundario de su visionado, el descubrirse a uno mismo, en el momento menos pensado, emulando a Gene Hunt, the guv, y soltando con voz de tipo duro: Let’s fire up the Quattro!

Cicatrices

Cicatrices

Claudio Cerdán lo ha hecho otra vez, ha conseguido una obra que aun formando parte de una trilogía tiene entidad propia y se puede leer de forma independiente. La dificultad añadida es obvia, pues no nos encontramos en el arranque de la saga como era el caso de El Dios de los Mutilados, sino en su corpus central, el eslabón que une los dos extremos, con lo que la historia no solo debe continuar donde la dejó su predecesora, sino que muchos de los personajes ya no son nuevos y traen un presente marcado por los acontecimientos del volumen inicial. Con todo, esta segunda parte puede disfrutarse como un libro independiente gracias a que su autor ha sabido introducir la información necesaria en el momento preciso, recordatorios para los que leyeron el primer libro, datos nuevos para los que no, que permiten seguir la trama a placer. Tarea nada fácil si tenemos en cuenta que ha ganado en complejidad, se ramifica y avanza en tres frentes distintos de forma paralela: las peripecias de Manco, paladín de Catarsis, en la isla de Monsanero; las del paladín Estigma, quien intentará vengarse de Sluger, dios del averno, y desbaratar sus planes de someter al mundo, y las del caballero Macáligan, que terminarán convergiendo con las de Caín y el resto del grupo en su nuevo enfrentamiento contra Umun, tirano de Savid-Jilha.
  Todas las cualidades de El Dios de los Mutilados y del spaggethi fantasy, Juanma Aguilera dixit, siguen ahí: violentos antihéroes del desarraigo sin un código moral definido, capaces de las mejores gestas y las peores brutalidades; peleas y grandes batallas con un storyboard perfectamente definido y que saben a viñeta de un cómic que nos describe cada mandoble y las heridas que causa cada uno de los golpes, todo lleno de sudor y sangre que manchan al lector; una trama generosa en giros imprevistos, que avanza a ritmo desenfrenado aunque en ciertos fragmentos adquiera la complejidad, llena de traiciones y conspiraciones, propias del género negro, y donde una vez más el autor consigue cerrar la mayoría de lo propuesto, tanto a nivel de libro como de saga. Otra diferencia destacada respecto a su predecesor reside en el tono de la historia, que se ha vuelto más sombría y oscura, sí, todavía más, y ha visto suavizado su sentido del humor, quedando este relegado a unas pocas pinceladas. Cicatrices sería a El Dios de los mutilados lo que El imperio contraataca a La guerra de las galaxias.
  A título personal debo presentar mi queja más formal al autor por el poco protagonismo que nuestro querido Sir Far-Lop tiene en este segundo volumen, convirtiéndose en mero comparsa de otros personajes que han ganado peso. Aunque no negaré que siendo a estas alturas de la película uno de los personajes sobre los que todavía se ciernen más interrogantes, un servidor sospecha que en el tercer volumen recuperará un papel destacado.
   Ah, ¿que no os ha quedado claro si merece la pena leerlo? Joder, ya tardáis.

¿Dónde conseguirlo?
Web de Claudio Cerdán

Premio Domingo Santos 2010

Ya han aparecido las bases del certamen Domingo Santos 2010 y la cosa no puede ser más apetecible, oigan. En dos meses se termina el plazo de recepción y en dos más se conocerán los finalistas. El ganador se hará público tan solo 11 días después en la Hispacón de Burjassot. 4 meses y 11 días, con el veranito de por medio, pasan en un plis plas, y esto, para cualquiera que haya sufrido las largas esperas que son pan de cada día en esto de la literatura, sea por una respuesta editorial, sea por que un texto llegue a imprenta o por conocer el fallo de un certamen, es agua bendita. Por no mencionar los 500 euros de premio que se llevará el vencedor, o el prestigio de un certamen que llega a su decimonovena edición. Vaya, que ya estáis tardando en presentar vuestras obras. Y por supuesto, me gustaría agradecer a Joe Alamo, presidente del jurado, el haberme propuesto formar parte del mismo. Viendo los nombres de sus componentes uno no puede más que sentirse orgulloso de estar ahí, y por un momento casi se olvida de los centenares de relatos pistonudos que le llegarán al correo en plenas vacaciones, dispuestos a ser valorados con el rigor y minuciosidad que cada uno de ellos merece.

Hispacon 2010

BASES DOMINGO SANTOS 2010

En el marco de la XXVIII Hispacón se convoca el premio Domingo Santos
en su decimonovena edición, que se regirá por las siguientes bases.

1. Podrán presentarse al certamen Domingo Santos todos aquellos relatos
escritos en castellano que puedan ser encuadrados dentro de los géneros de
ciencia-ficción, fantasía o terror.

2. Las obras deberán ser inéditas.

3. La extensión de cada relato deberá encontrarse entre las 4.000 y las 9.000 palabras. Se aceptará un relato por autor.

4. El plazo de recepción para esta edición concluye el 31 de julio de 2010 a las 23:59 horas (GMT +2).

5. Los relatos deberán ser enviados a través de la cuenta electrónica: domingosantos2010[arroba]gmail.com.

6. Los escritos se enviarán como archivo adjunto en formato Word con tipo de letra Times New Roman, tamaño 12, sin imágenes, marcos o elementos accesorios. Al principio de cada relato se pondrá el título y seudónimo del autor. En otro documento adjunto se añadirá la plica (con los datos personales del autor: seudónimo utilizado, nombre completo, dirección postal, teléfono, fecha de nacimiento y dirección de correo electrónico). Ambos documentos se nombrarán con el título del relato. En el caso del relato en sí, solo el título y en el caso de la plica, el título y a continuación la palabra PLICA.

7. Los miembros de la Organización de la Hispacón y los miembros de la Junta Directiva de la AEFCFT, así como sus familiares, no podrán presentar obras a concurso. Esta restricción se aplicará también a los miembros del jurado y a sus familiares.

8. Los finalistas se harán públicos el 30 de septiembre del 2010 y el ganador se dará a conocer el 11 de octubre.

9. Se establece un único premio, consistente en 500 euros, a los que se aplicarán las deducciones fiscales vigentes, y un lote de libros formado por un ejemplar de todos los Visiones y Fabricantes de Sueños de los que haya stock. Se hará entrega del mismo durante la cena de gala de la Hispacón 2010, a celebrar en Burjassot, Valencia, y es obligatorio que el premiado recoja en persona el premio o delegue en alguien para hacerlo. En caso de no hacerlo así, el premio pasaría al siguiente nominado en el acta del jurado. El premio no podrá ser declarado desierto.

10. El jurado será presidido por el escritor J. E. Álamo y estará compuesto por la escritora y pintora Anabel Zaragozí, la ilustradora Verónica Leonetti y los escritores Roberto Malo, Daniel Miñano, Enric Herce y Claudio Cerdán. Cualquier caso no previsto por estas bases será resuelto por el jurado y su decisión será inapelable.

11. Todos los relatos presentados recibirán acuse de recibo y no se mantendrá más contacto con el autor salvo en el caso de resultar finalista.

12. La AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror) se reserva en exclusiva, por un plazo de doce meses a contar a partir del fallo público del certamen, el derecho de primera publicación del relato premiado. Transcurrido este plazo, la AEFCFT se reserva los derechos de publicación y reedición, sin otra contraprestación, si bien carecerá de exclusividad para el ejercicio de estos derechos.

13. La presentación al concurso implica la total aceptación de estas bases.