Archivo del Autor: Enric Herce

Ventanitas Manzana, on sale now!

Acabo de recibir el paquete de la editorial con mis ejemplares del libro y puedo decir, dejando a un lado el amor de padre, que la edición ha quedado estupenda. Muy en la línea de los nuevos diseños que AJEC ha aplicado a sus colecciones. La ilustración de David luce magnífica y la maquetación del texto presenta márgenes y tamaño de fuente confortables.
Ventanitas empezará a llegar a las librerías el lunes, pero sus vicisitudes ya se encuentran disponibles en algunas tiendas online, como Cyberdark o Dreamers.
Él ya está preparado para empezar su singladura, ahora solo faltas tú.

Singulares vicisitudes que a Ventanitas Manzana acontencieron

Singulares vicisitudes que a Ventanitas Manzana acontecieron

Ilustración de portada de David M. Rus y prólogo de David Mateo.
Precio: 14 €
Tamaño: 23×16 cm
Páginas: 182
ISBN: 978-84-15156-17-8

Has de saber, oh viajero, que en los albores de nuestro mundo, tiempo después del hundimiento de la Atlántida narrado por Platón, hubo una edad en la que el fragor del combate y el saber arcano se mezclaron con seres temibles que el devenir de los siglos ha convertido en leyenda.

En aquellos años turbulentos, existió un continente que fue cuna de reinos y ciudades cuyo esplendor jamás ha sido igualado. Baki-rahbert, La de las Mil Torres; Meloh-tón, capital de la bella y exótica Mah-sedonia o Trespalmos, sólido bastión limítrofe con la cordillera del norte, más allá de la cual moraban las peligrosas tribus bárbaras.

Los sucesos que marcaron el devenir de aquella tierra han llegado hasta nuestros días a través de algunos legajos de las antiguas crónicas. En ellos se cuenta que gallardos caballeros de brazo indomable y deslumbrante armadura dejaron su impronta realizando gestas inigualables; que reyes y sultanes de gran sabiduría y dignidad guiaron a sus pueblos por la senda de la prosperidad y la justicia; que sacerdotisas y hechiceras de belleza turbadora elevaron artes conocidas, y otras olvidadas, a niveles de maestría jamás superados.

De virtud, valentía, coraje y talento, nos hablan, con prosa delicada y sublime, aquellos cronistas cuyo legado ha sido revelado a unos pocos. Pero has de saber, oh viajero, que dichos cronistas mintieron como bellacos.

The Empty City

La ciudad vacía

Los caminos de la creación son inescrutables, y poco podía imaginar Andrew Looney, programador, cuando dejó leer a sus amigos en 1987 la novela corta Icehouse, a la que luego añadiría como primer capítulo el relato «The Empty City», escrito dos años antes y que da nombre al libro, que más allá de la historia narrada, lo que de verdad les cautivaría sería un elemento de la misma que en principio él consideraba accesorio.
The Empty City nos narra las vivencias de un grupo de personajes, entre los que abundan artistas y seres excéntricos, en sus correrías por la ciudad del título. Una ciudad que se nos describe sobre todo a partir de espacios privados, como cafeterías y viviendas, y estructurada alrededor de su línea de metro. Escenario que también funciona como metáfora del vacío que llena el corazón de los solitarios, de aquellos que todavía no han encontrado pareja con la que compartir su existencia. En esta ciudad, un personaje más de la novela, todo parece posible, y la cotidianidad más elemental se ve alterada por la presencia de objetos que al lector le resultan extraños, no así a los pobladores de la novela: desde una bomba nuclear como regalo, a una máquina del tiempo que en realidad modifica la realidad de tal manera, que termina modificándose a sí misma para terminar cumpliendo la función para la que había sido creada; sin olvidar una peculiar comunidad de pelirrojos compuesta por artistas, que aseguran ser de procedencia marciana, cuyas creaciones no son más que recuerdos de lo que un día fue su civilización. Como el Icehouse, juego de pirámides multicolor al que se entregan con pasión los habitantes de la ciudad, un juego misterioso en el que varios jugadores mueven sus pirámides sobre cualquier superficie, sin un tablero ni reglas concretas.
Fue precisamente dicho juego el que subyugó a los amigos del autor, los mismos que le empujaron a hacer realidad esas misteriosas fichas piramidales y a darles unas reglas. Así nacería su empresa Looney Labs, con toda una gama de juegos de pirámides que pronto adquiriría notoria popularidad y cuya oferta se ha ido ampliando con otros juegos de mesa. Empresa con la que Andrew Looney publicaría en 1991 su novela «The Empty City», origen de todo.

AJEC

SVQAVMA (ilustración de portada)

Aquí la tenéis. Esta es la ilustración, los adjetivos los dejo para otros que yo todavía ando babeando, que David M. Rus ha creado para la portada del libro: el rostro de nuestro héroe, Ventanitas Manzana, entre un cielo amenazador y un suelo candente como el infierno, nos observa rodeado por diversas de las escenas que pueblan sus peripecias.
El libro ya aparece anunciado en la web de Grupo AJEC. Ya queda na y menos.

Boceto de la portada de Ventanitas Manzana
Ilustración de portada de Ventanitas Manzana, por David M Rus